Adivinación
Arte esotérica
confundida a menudo con la predicción del futuro, que presenta
algunas semejanzas superficiales. La adivinación propiamente dicha
pretende descubrir la realidad oculta detras de las apariencias, y a partir
de aquí traza la acción más adecuada para el investigador,
por lo general con énfasis en el beneficio espiritual. Un ejemplo
de sistema práctico de adivinación seria el I Ching.
AeroMancia
Método de adivinación
basado en los fenómenos atmosféricos, tales como relampagos,
truenos, tormentas, nubes... Se usó principalmente en Roma.
Archivo
akásico
Es llamado a veces
la memoria del mundo, el archivo akásico es identificado con un
area del plano astral que lleva la huella de todo cuanto ha ocurrido desde
siempre. Se dice que determinados médiums son capaces de leer este
archivo y obtener así información sobre el pasado de la
humanidad, inaccesible de cualquier otra fuente. Algunos ocultistas creen
que el archivo akásico tiene utilidad para determinar las vidas
pasadas de un individuo.
Árbol
de la Vida
Un punto esencial
de la Cábala es el diagrama conocido como Arbol de la vida; comprende
diez círculos que simbolizan esferas funcionales de la naturaleza
de la realidad, así como los diferentes senderos que los unen,
que indican, entre otras cosas, las complicadas interrelaciones del Arbol.
Los diez círculos numerados, que se llaman sephiroth (en singular
sephirah), se perciben generalmente como energías o estados en
el plano físico, pero existen como lugares definidos en el plano
astral. La esfera o sephirah más baja del Arbol, llamada Malkuth
por los cabalistas, significa el aspecto físico de la realidad,
el mundo en que vivimos. Situada directamente encima se encuentra Yesod,
asociada con la función lunar y que simboliza el plano astral.
El cabalista mientras va ascendiendo por las vías de los sephiroth,
accede a aspectos cada vez más sutiles de la realidad, hasta culminar
en Kether, que simboliza la unidad esencial del universo. El Arbol de
la Vida tiene 22 senderos.
Cabala
Según dice
la tradición rabínica, la Cábala o Qabalah fue enseñada
por el Arcángel Gabriel al primer hombre, Adán, en el Jardín
del Edén, transmitiéndose de boca a oído una frase
implícita en el nombre mismo y que desde entonces ha sido recibida
por una larga sucesión de iniciados especialmente elegidos.
Cualquiera que sea la realidad que atribuyamos a esta fábula seductora,
apenas cabe dudar de que el cuerpo de doctrinas esotéricas que
engloba lo esencial de las tradiciones místicas y mágicas
de los judíos sea, efectivamente, muy antiguo. Los analistas internos
revelan evidentes influencias gnósticas, y parece razonable suponer
que algunas de sus enseñanzas tienen su raíz en el misticismo
profético del Antiguo Testamento.
Sin embargo, la Cábala siguió siendo una tradición
estrictamente oral hasta finales del siglo XIII. Alrededor del 1280 de
la era cristiana, un cabalista español llamado Moisés ben
Semtob de León escribió un largo comentario sobre el Pentateuco.
Esta obra, titulada Zepper ba Zobar o Libro de la Maravillas, no nació
exactamente de la pluma de Moisés Semtob, ya que su mismo autor
la atribuye a otro rabino, el sabio místico Simeón bar Yohai,
fallecido después de un trance extático y de haber dejado
a sus discípulos el encargo de recopilar las informaciones recibidas
por él a través de sus visiones.
El Zohar se aparta sustancialmente del judaísmo ortodoxo por cuanto
enseña que la divinidad más alta es Ain Soph, una entidad
ilimitada e indiferenciada que no se puede describir y acerca de la cual
no hay especulación posible. ( Este concepto guarda bastante parecido
con el del Brahman de los hindúes, que es el estado originario
e indiferenciado de donde proviene toda manifestación, y al que
tarde o temprano todas han de retomar.)
Ain Soph se condeno (palabra necesariamente inexacta) en otro ser algo
inferior, el Yahveh o Jehová de los hebreos, quien no obstante
conserva la característica primordial de la unidad manifiesta.
Como el nombre de Yahveh era demasiado sagrado para pronunciarlo en voz
alta, los cabalistas preferían referirse al tetragrama que quiere
decir palabra de cuatro letras y alude a los cuatro caracteres hebreos
YHVN con que se escribe aquel nombre.
Al intentar describir la esencia de este dios, los cabalistas coincidieron
su manifestación como diez estados interrelacionados o esferas
de actividad, los Sephirah, llamados Sephiroth, en conjunto. El primer
Sephirah es Keter, el estado de unidad, que engloba a todos los demás
y se asocia obviamente con Yahveh. Los otros nueve, que culminan en Malkuth,
el mundo físico, dan un diagrama de las manifestaciones llamado
por los cabalistas el Arbol de la vida.
Se trata de doctrinas místicas enrevesadas y profundas, y además
el Zepher ha Zobar es un libro voluminoso y difícil. Pero la mayor
parte del interés histórico que ha generado la Cábala
no se debe a sus doctrinas filosóficas, sino a su aplicación
práctica. Se consideraba que ella y en particular el Arbol de la
vida eran instrumentos de excepcional eficacia para la evocación
de las potencias espirituales. El Arbol invertido y asociado con el Qlipoth
o Concha servía para invocar a los demonios.
No todas estas nociones han quedado abandonadas en los tiempos modernos,
desde la fundación de la Orden del Alba Dorada, en la era victoriana,
la Cábala se convirtió en pivote alrededor del cual gira
toda la tradición esotérica occidental. Pero se trata de
una cábala que los antiguos hebreos apenas reconocerían
como suya. La tradición original se halla fuertemente contaminada
de elementos cristianos y de otros procedentes incluso del Lejano Oriente;
la atención se fija casi exclusivamente en el Arbol y se concede
máxima importancia a prácticas tales como la meditación
y el sederismo.
En la actualidad, el cabalista típico es un manipulador de símbolos.
En su obra magna sobre el tema, La cábala mística, Dion
Fortune escribió que la formulación de la imagen y la vibración
del Nombre tienden a establecer el contacto entre el discípulo
y las fuerzas que corresponden a cada esfera del Arbol; entendiéndose
que el Nombre es la variante del nombre de Dios (en hebreo) asignado a
cada Sephirah concreto, que la vibración es una pronunciación
mágica especial y que la imagen es una de las muchas que se asocian
con cada esfera.
Los aspirantes que estudian la Cábala normalmente dedican buena
parte de su tiempo a construir en su mente las asociaciones tradicionales
con los Sephiroth y los Caminos del Arbol, pasando luego a formular sobre
esa base sus asociaciones personales. Como resultado final, el Arbol se
convierte en una especie de falsilla que puede aplicarse a cualquier sistema
místico desconocido para entender su significado. O también
puede utilizarse como base para operaciones de magia ritual.
La formación cabalística del tipo ofrecido por los Servidores
de la Luz y la Sociedad para la Iluminación Interior, entre otros,
requiere unos tres o cuatro años de dedicación hasta alcanzar
un nivel aceptable, y puede llegar a convertirse en una ocupación
de por vida.
Ch'i
El Ch'i, es el pensamiento
esotérico y medico chino, es una energía universal generada
por el Sol y aprovechada en el interior del cuerpo humano. La manipulación
de esta energía, que se manifiesta en las polaridades positiva
y negativa del yin y yang, constituye la base de la acupuntura medica.
El control de la energía se utiliza también en el yoga chino
y en algunas ramas de las artes marciales. El concepto del ch'i parece
ser prácticamente idéntico al prana hindú.
Conciencia
Cuando los textos
griegos afirman que los héroes de la antigüedad como Ulises
hablaban con los dioses o luchaban contra los cantos de sirena, no se
limitaban a relatar un mito, según una intrigante teoría
de la Nueva Era. Según esta teoría describen mas bien una
experiencia literal, pero que tiene que ver mas con la evolución
de la psique humana que con la experiencia religiosa. Esta teoría
también sugiere que la conciencia, tal como la experimentamos comúnmente,
es un desarrollo muy reciente, una mutación ocurrida dentro del
tiempo histórico. Antes de su aparición, el patrón
común de la mentalidad humana era muy distinto a como es en nuestros
días. Los actos de los individuos eran a menudo controlados no
por decisiones conscientes, sino por incitaciones del inconsciente que
se manifestaban no como una voz interior, sino mas bien en forma de instrucciones
alucinógenas que emanaban, aparentemente, del mundo exterior. Poco
ha de extrañar que nuestros ancestros creyeran en dioses y espíritus
con tanto fervor, conversaban con ellos a diario.
Xilomancia
Interpretación de los pequeños fragmentos de madera que
el vidente encuentra por el camino
Zahoríes
Videntes especializados en buscar manantiales o corrientes de agua subterráneas
mediante procedimientos muy diversos.
Zoomancia
Distintos métodos de adivinación que usan animales como
medio para la concentración del vidente.
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